ECOlife


Los productos iCORK han sido elaborados con materiales procedentes de fuentes renovables, siguiendo los más estrictos controles de calidad y respeto al medio ambiente con el objetivo de garantizar que tiene en sus manos un producto de alta calidad, durabilidad y 100 % natural.


 

El fundamento de iCORK: corcho


El corcho es el nombre que recibe la corteza de los alcornoques (Quercus suber), un material extraordinario de propiedades aislantes e ignífugas que protege al árbol de largos periodos de sequías, altas temperaturas e incendios típicos del clima mediterráneo donde habita de forma natural.


El corcho es uno de los productos forestales más emblemáticos de la península ibérica y su extracción sostenible durante siglos ha conservado una de las joyas de la biodiversidad de Europa: el monte alcornocal.


Los alcornocales ocupan solo dos millones y medio de hectáreas en el mundo, la mitad de esta superficie se encuentra en la Península Ibérica. Los bosques de alcornocal más extensos y productivos los encontramos en las regiones corcheras del centro y sur de Portugal, y en España en Andalucía, Extremadura, Cataluña y Comunidad Valenciana.


La extracción del corcho es una actividad sostenible de bajo impacto en el medio que no produce ningún daño al árbol y garantiza la superveniencia del propio alcornocal, sus beneficios sociales, económicos y ambientales.


La actividad corchera es un importante motor de desarrollo económico en áreas rurales y permite la conservación de un ecosistema considerado único por su biodiversidad y su labor como barrera natural contra la desertificación. Los alcornocales son el hábitat natural y refugio de especies amenazadas como el águila imperial, la cigüeña negra o el lince; cientos de especies de plantas se desarrollan en un ecosistema considerado uno de los más ricos de la Unión Europea.


 

El corcho es un material ligero, de gran resistencia mecánica, elástico, compresible, impermeable e ignífugo, procedente de fuentes renovables y autóctonas


A pesar de su alto valor, los alcornocales viven bajo la creciente presión debido a la sobreexplotación de sus pastos, a su conversión a otros usos, a una mala gestión, a la sustitución de la vegetación natural por plantaciones de especies de crecimiento rápido y al abandono rural. Tales amenazas, exacerbadas por el cambio climático, afectan negativamente a la salud de los alcornocales y aumentan su vulnerabilidad frente enfermedades y plagas, el fenómeno de la seca y los incendios forestales.


Esta combinación de conversión, intensificación y cambio de uso de la tierra, ha contribuido a aumentar la incidencia de los incendios y a reducir la salud de los alcornocales.


Otra amenaza la representa el declive del mercado del corcho a nivel global, favorecido por el creciente uso de otros materiales sintéticos que sustituyen el tapón de corcho como tapamiento de los vinos y por la situación de crisis financiera que se atraviesa en estos momentos.


Este hecho amenaza el valor del corcho en el mercado y pone en peligro la extracción tradicional del corcho, una de las principales actividades económicas del medio rural en las regiones corcheras. De esta forma se favorece el desempleo, el abandono de la gestión forestal, el incremento del riesgo de incendios, y por lo tanto, la destrucción de los alcornocales.


 

Los alcornoques y las dehesas forman parte del paisaje mediterráneo. Sus características hacen que este paisaje forestal sea parte de una identidad, de un equilibrio económico y ecológico, siendo conscientes de la importancia vital del alcornocal y del corcho en el desarrollo socio-económico y la conservación de la biodiversidad en muchas regiones mediterráneas


El corcho que utilizamos es material ecológico de calidad, autóctono, procedente de gestión forestal sostenible y promotor de desarrollo rural, por ello estamos promocionando su uso en todos aquellos trabajos que venimos desarrollando en los últimos años.


El corcho que utilizamos es nacional, el diseño y manipulado lo realizamos con equipos de producción propio